jueves, 12 de julio de 2012


VIAJE A YUGOSLAVIA / PARTE-4

   La verdad me cuesta un poco recordar algunos detalles, no obstante me considero una persona organizada y mi amigo también lo es, de tal forma que echando mano de nuestro libro de bitácora hemos podido reconstruir bastante fielmente esta experiencia.


   El recorrido por la A2 dirección Lleida, resultó ser bastante monótono, km de tranquilidad pero con un calor que ya era muy intenso, aire acondicionado del coche a tope, agua en abundancia y alguna chocolatina formaban parte del pequeño escenario del interior del vehículo. Estábamos cruzando los famosos Monegros.




   Hubo que parar en Torrente de Cinca en la intersección de la N-211 con la A2 para reponer agua, gasolina y echar un vistazo a la temperatura de las ruedas ya que teníamos el susto metido en el cuerpo debido al incidente de la mañana.

 Quedaban algunos pueblos para llegar a nuestro objetivo que era pasar la noche en España antes de adentrarse a Francia por Perpignan, de tal forma que una vez habiendo estirado las piernas y de algún que otro chascarrillo decidimos continuar el viaje en dirección Barcelona.

   Vuelta a los coches, revisión de las cosas dentro de la caravana y puesta en marcha, eso si después de otro café hecho en la cocinilla que teníamos para aliviar las penas del camino. Yo les decía a mis amigos..caminante no hay camino etc.

   Hay que ver como se pone el personal cuando se llevan horas de viaje, calor y poca movilidad de las piernas, imaginaos con el run run de cuanto falta, jo que pesado es esto y yo comiendo sapos y atento a la carretera. Haciendo de conductor y sufridor en el concurso. Perra vida..jajajaja.


   Mas adelante y en alguna área de servicio (magníficas) decidimos volver a parar llegando cerca de Barcelona. El personal quería parada y fonda. Yo haciendo de duro les medio engañé y les decía que a Girona faltaba poquito y que merecía la pena hacer un pequeño esfuerzo suplementario y pasar la noche en algún camping de la zona.


 Los lamentos de protesta no se hicieron esperar, pero yo como autoridad en Comandante en Jefe de la expedición solo permití una breve paradita a medio camino entre Barcelona y Girona. Que calor mas intenso hacia. Creo que los lagartos tomaban el sol con gorro y yo les miraba asombrado por la resistencia de los bichos.








   Por fin llegamos a Girona en medio de un amotinamiento casi a flor de piel, buscamos un camping en ruta y decidimos ya la parada y fonda largamente demandada por los pasajeros. Salida de la autopista y algunas vueltas para enfilar la carreterilla del ansiado “hotel” que nos esperaba piscina incluida.



Detener los coches, raudos a recepción con los papelitos, señorita que nos recibe con simpatía y adjudicación de la parcela correspondiente para el merecido descanso de coches, pasajeros y mi cabeza que la tenía como un bombo. Ohh que felicidad¡¡.




   Nada mas estacionar correctamente los vehículos, comprar algunas cosillas para la cena y sobre todo agua..mucha aguaaaaaaaa, decidimos de forma unánime buscar la piscina para un buen baño y fumar algunos cigarrillos (después de las andanzas me lo merecía).

   Por fin en Girona cerca de la frontera nos preparamos algo de cena, fue también ligera por aquello de no comer demasiado por la noche (siempre con limitaciones) y preparar los planes del día siguiente. Camino a la caravana yo pensaba y me pedirá hacer el amor? ...mmmm respondería un poquito de por favor que el combustible esta seco y mañana es día de escuela...

Dentro de unos días / PARTE-5