VIAJE A YUGOSLAVIA /
PARTE-4
La verdad me cuesta un
poco recordar algunos detalles, no obstante me considero una persona
organizada y mi amigo también lo es, de tal forma que echando
mano de nuestro libro de bitácora hemos podido reconstruir
bastante fielmente esta experiencia.
El recorrido por la A2
dirección Lleida, resultó ser bastante monótono,
km de tranquilidad pero con un calor que ya era muy intenso, aire
acondicionado del coche a tope, agua en abundancia y alguna
chocolatina formaban parte del pequeño escenario del interior
del vehículo. Estábamos cruzando los famosos Monegros.
Hubo que parar en
Torrente de Cinca en la intersección de la N-211 con la A2
para reponer agua, gasolina y echar un vistazo a la temperatura de
las ruedas ya que teníamos el susto metido en el cuerpo debido
al incidente de la mañana.
Quedaban algunos pueblos
para llegar a nuestro objetivo que era pasar la noche en España
antes de adentrarse a Francia por Perpignan, de tal forma que una vez
habiendo estirado las piernas y de algún que otro chascarrillo
decidimos continuar el viaje en dirección Barcelona.
Vuelta a los coches,
revisión de las cosas dentro de la caravana y puesta en
marcha, eso si después de otro café hecho en la
cocinilla que teníamos para aliviar las penas del camino. Yo
les decía a mis amigos..caminante no hay camino etc.
Hay que ver como se pone
el personal cuando se llevan horas de viaje, calor y poca movilidad
de las piernas, imaginaos con el run run de cuanto falta, jo que
pesado es esto y yo comiendo sapos y atento a la carretera.
Haciendo de conductor y sufridor en el concurso. Perra
vida..jajajaja.
Mas adelante y en alguna
área de servicio (magníficas) decidimos volver a parar
llegando cerca de Barcelona. El personal quería parada y
fonda. Yo haciendo de duro les medio engañé y les decía
que a Girona faltaba poquito y que merecía la pena hacer un
pequeño esfuerzo suplementario y pasar la noche en algún
camping de la zona.
Los lamentos de protesta no se hicieron esperar, pero yo como autoridad en Comandante en Jefe de la expedición solo permití una breve paradita a medio camino entre Barcelona y Girona. Que calor mas intenso hacia. Creo que los lagartos tomaban el sol con gorro y yo les miraba asombrado por la resistencia de los bichos.
Por fin llegamos a Girona
en medio de un amotinamiento casi a flor de piel, buscamos un camping
en ruta y decidimos ya la parada y fonda largamente demandada por los
pasajeros. Salida de la autopista y algunas vueltas para enfilar la
carreterilla del ansiado “hotel” que nos esperaba piscina
incluida.
Detener los coches,
raudos a recepción con los papelitos, señorita que nos
recibe con simpatía y adjudicación de la parcela
correspondiente para el merecido descanso de coches, pasajeros y mi
cabeza que la tenía como un bombo. Ohh que felicidad¡¡.
Por fin en Girona cerca
de la frontera nos preparamos algo de cena, fue también ligera
por aquello de no comer demasiado por la noche (siempre con
limitaciones) y preparar los planes del día siguiente. Camino
a la caravana yo pensaba y me pedirá hacer el amor? ...mmmm
respondería un poquito de por favor que el combustible esta
seco y mañana es día de escuela...
Dentro de unos días / PARTE-5







